La importancia de la mejora en las organizaciones.

Cuando nos acercamos a la administración pública solemos hacerlo con miedo y pensando a ver cuanto tiempo nos hacen perder con trámites, papeles...
Pero no, no siempre es así. Recientemente tuve que renovar mi tarjeta de aparcamiento de residente en Madrid.


Todo resultó perfecto, desde al petición y confirmación de cita a través de internet, el cumplimiento del horario y el trato.
Todo perfecto, rápido y con amabilidad.
No es de extrañar que tengan diversos premios de calidad y excelencia, ya que cuando entras 
ves que tienen  una puntuación de 400+ en el efqm y otros certificados de calidad. Esto nos puede enseñar la importancia que tiene la mejora de los procesos en cualquier organización, ya sea pública o privada, para mejorar en su eficiencia. 
Implantar en las organizaciones la cultura de la mejora continua, es plantar la semilla de ir mejorando poco a poco y de su propia supervivencia. Tener un mejor resultado tanto en servicio como económico, que quien no vea que dar un servicio bueno y de calidad no repercute a medio y largo plazo, tiene un problema de gestión y estrategia muy grave.



Y, si estamos convencidos de esto, no hace falta que nadie nos lo certifique, que sería bueno para poder asegurarnos de que lo hacemos bien, sino que es cuestión de querer mejorar y hacerlo por nuestra cuenta para garantizar el futuro de la organización que sea.
Implantar mejoras no supone que tengamos que gastarnos ingentes cantidades de dinero, es una cuestión, sobretodo, de actitud.

Desahucios.

 Desde hace un tiempo cada vez es más frecuente que se hable de los desahucios, tristemente.



Cuando se ven y oyen noticias, casi todas son desde un punto de vista, sin darse cuenta de que es un tema muy complejo que tiene muchas caras y es muy difícil abordarlo sin ser o demagogo o caer en algún extremo.

Para empezar, la situación actual es altamente delicada y extrema, ya que se ha deteriorado tanto la situación económica que independientemente de más consideraciones se necesitan medidas extraordinarias.
Hay que ayudar a familias que se han quedado en el paro y están en una situación precaria. Hay situaciones extremas y si se puede ayudar a los bancos, también a las personas y no solo a bancos para que después echen a personas a la calle. Eso es algo que  no tiene nombre. 

¿Qué se puede hacer? renegociar las condiciones, establecer periodos de carencia y establecer planes de pago. Si no pueden pagar después de un estudio de ninguna de las maneras anteriores, se puede establecer un alquiler, en las condiciones habituales de alquiler. Y el estado puede ayudar con ciertas desgravaciones o ayudas a nivel de declaración de renta o semejantes, sobretodo en este entorno que tenemos. Y sobretodo , que no solo, los bancos y cajas que estamos ayudando (directa e indirectamente).

Pero... ¿A todos? hay que examinar cada caso, ya que cada caso es único, reglas generales son injustas...
¿Por qué?
Porque a nadie le han puesto una pistola en el pecho para firmar, somos mayores, sabemos leer, vamos a un notario, sabemos hacer cuentas... Si me ofrecen más en un banco para no sé qué compras... sabemos decir que no, ¿O no? la responsabilidad individual es importante.  Y si tienes una familia, razón de más para saber donde no debes meterte y donde sí y en qué condiciones.
A todo el mundo le parecía irresponsable vivir de alquiler es decir "tirar el dinero" pero ¿Ahora esas personas pueden pagar la hipoteca?
¿Y los que viven de alquiler y no pueden pagar? ¿También se les va a ayudar?

La mayor duda que me surge es por que, personas como yo que no consideramos prudente meternos en hipotecas por la situación del momento, ¿Nos van a premiar? O al contrario, ¿Vamos tener que encima ayudar a los que se han metido en hipotecas irresponsablemente?

¿Por qué no se ayuda a gente con esas características?, también esas personas más responsables quieren una ayuda para poder vivir independientemente. También estas personas querrían una ayuda para poder pagar al menos un alquiler.

Si queremos ser justos, hay que ser justos con todos, sino seríamos injustos. Es bueno ser solidario y justo, pero ser justo con algunas personas sin serlo con otras y probablemente a costa de estas otras es algo que no es justo ni solidario. Por eso propongo, desde aquí, que si se ayuda a unos no se olviden de los otros.